Seguidores

Mostrando las entradas con la etiqueta derecho. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta derecho. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de septiembre de 2017

La picardía del mexicano.


Por que los tacos, las tostadas y los tamales definen un poco de nuestra esencia. Somos de aquellas personas quen nos rajamos por que aunque  tengamos un problema bien habanero ¡Nos hace los mandados!, somos de una especie diferente de personas, de aquellas que si ven a un necesitado le ayudan.

Somos parte de un equipo de personas que se juegan el todo por el todo,  tal como la vecina cuando se asoma por la ventana para espiarte aún sabiendo que tú ya sabes que está ahí. Somos de sangre caliente tanto que nos echamos unos grititos rancheros bien impactantes. Los mexicanos somos tan distintos pues con albures halagamos a los amigos.

En México las desgracias son motivo de tristeza pero jamas señal de derrota pues un mexicano cuando se cae se levanta con mucho más fuerza, en el mundo los mexicamos somos conocidos por nuestro increcible corazón que nos hace realmente humanos.

¡Un mexicano cuando llora, sonríe con más fuerza!
¡Un mexicano jamás se raja aún cuando está la suegra!
¡Un mexicano no se arrodilla ante la trajedia!
¡Un mexicano siempre lleva alegría a donde llega!

Por que somos del tipo de personas  que no se queda viendo cuando hay desigualdad, somos de entre muchos lo mejor que puede pasar. Debemos reconocer que de vez en cuando se nos ve con el rostro hacia abajo, cansado pero jamás derrotado.

En el mundo el mexicano es especial, tanto así como los tacos de picadillo un sábado pozolero.

¡Los mexicanos somos alegría, somos entusiasmo, somos amor y sobre todo somos una chingonada!

miércoles, 13 de julio de 2016

Mi amigo, mi asesino.


Estoy recostado aquí, puedo ver claramente como la angustia se apodera de ti, y no es sorpresa. Alguna vez llegue a pensar que seríamos mejores amigos, que haríamos cosas inolvidables juntos pero no fue así, tu rareza tenía motivo y una finalidad muy distinta a eso que tanto imaginé.

Esa tarde me citaste en un bar poco conocido, no parecía sospechoso pues siempre hacíamos cosas diferentes, esa noche te noté extraño, estabas ansioso, parecía que habías tomado mucha cafeína durante la mañana, realmente lo creí así pero no lo fue. Después de unas cuantas cervezas salimos a casa, esa noche pedí permiso de quedarme en la tuya pues estaba aún más cerca que la mía, recuerdo que vivías solo pues tiempo atrás me contaste como tus padres te habían abandonado cuando apenas eras un niño. Llegamos al pórtico, sacaste la llave y diste vuelta a la perilla, un frío extraño recorrió toda mi piel, quizás esa fue la señal que nunca quise ver. Entramos, recuerdo vagamente como dejé mi chaqueta en la mesa de cristal que estaba en la entrada, me recosté en el sofá, tú estabas el mini bar justo a un costado de la cocina, me ofreciste un trago, lo bebí sin saber que ese sería el principio de mi muerte. Lo bebí, sinceramente no pude percatarme de lo que pasaba, terminé el trago y enseguida pedí otro, fue con él cuando mi cuerpo comenzó a fallar, recuerdo claramente como poco a poco fui perdiendo la fuerza, mis piernas no podían sostenerme y mis brazos me parecían muy pesados, te pregunté que es lo que estaba pasando y no respondiste. Después de unos minutos mi boca comenzó a fallar, quise articular palabras pero no pude, solamente vi como te paraste frente a mi, tu mirada estaba perdida, jamás había visto alguna así, parecía que el demonio se había apoderado de ti y estoy seguro de ello, el amigo que conocía no pudo haberlo hecho. Tomaste de la mesa de cristal un cuchillo pequeño, sentí claramente como fuiste cortando mi piel lentamente, intenté quitarte de mi y no pude, quise gritar pero lo único que podía hacer era llorar. Recuerdo tu rostro de satisfacción al ver brotar mi sangre, no podía creer que el chico, mi amigo estuviera disfrutando mi dolor. Después de divertirte con mi piel comenzaste a enterrar pequeños alfileres en mis manos recuerdo que para ese momento mis ojos estaban secos, únicamente sentí un calor distinto, el dolor había desaparecido pero tu maldad no, después de varias horas jugando con mi dolor decidiste terminar lo que habías empezado, recuerdo que tomaste mi cuerpo me llevaste a la bañera y me hundiste en ella, quise luchar pero no pude hacerlo, no pude llorar y no pude gritar. Esa noche no supe más de mi.


Hoy desperté aquí, estoy en la sala de tu hogar viendo como comienza una historia mas, ahora lo veo a él y sé lo que le va a suceder, pero no puedo advertirle, soy prisionero, no puedo hablarle, gritarle o tocarle, él no sabe que su "nuevo amigo" será su asesino.

J.Z.

jueves, 25 de febrero de 2016

Estás ahí



Entonces estás ahí, frente a mi.

Estoy perdido, siento en mi interior como voy perdiendo mi voluntad, algo en mi me traiciona y no puedo dejarte de mirar. No puedo detenerme, estoy estremecido, tus labios son tan rosas como la ultima vez que los vi acercarse a mi, te veo y recuerdo claramente como fue la ultima vez que estuviste en mis brazos, fue un 22 de diciembre, hacia un frío diferente, de esos que llegan a calarte los huesos, pero estamos ahí, recostados sobre la cama de mi habitación, recuerdo claramente el olor de tu piel, recuerdo sentir tu cuerpo vibrar, estábamos juntos y no importaba nada mas.  

Puedo ver como me miras a los ojos, tu belleza sigue intacta, tus labios son tan hermosos como siempre, no puedo y estoy cediendo. Me siento prisionero de tu mirada, no puedo apartarme de ella y no puedo, no puedo volver a caer en tu inocencia, tu frivolidad pasa por alto a un costado de tu sencillez y ternura, no se como es posible que tu soberbia no se note ni un poco en tu perfecta apariencia. 

Te veo venir a mi, entonces lo hago, me doy la media vuelta y continuo mi camino. 
Me siento contento pero no feliz, quise de cierta manera ayudarte, ayudarme, ayudarnos. 



lunes, 2 de junio de 2014

Ve por ahí

Te busqué entre amores sueños e ilusiones   
entre libros y poemas de amor cautivo
se que te vas porque buscas algo más
estas en tu derecho y tú decides si te vas

Ojalá ese amor de estación te aprecie como yo 
te bese y te toque con amor y pasión
que llene ese vacio que mi amor dejará en tu piel
te sueñe y te ame como yo alguna vez 

te vas porque buscas algo más que no encontraste aquí
te vas dejando a tu paso huellas de crueldad 
te vas y lo acepto,  no pienses en regresar
que aqui para ti ya nada quedará 

Ve por ahí mendigando pedazos de amor
Sufre en la soledad y disfruta tu traición 
ruega encontrar alguien que acepte tú facil amor
que lo barato siempre sale al por mayor